miércoles 25 de noviembre de 2009

Aprovechando que el Pisuerga pasa por el 25-N

Hoy se celebra, como cada 25 de noviembre, el Día Mundial contra la Violencia de Género, una jornada que, como todas las efemérides reivindicativas, quiere abrir un espacio de reflexión y homenaje a un compromiso que ha de ser de todos los días, o no será. Las más de 50 mujeres muertas este año en España a manos de sus parejas o ex parejas son una cura de realidad lo suficientemente cruda como para que entendamos que ésa es sólo la punta del iceberg de muchas otras violencias, arraigadas más sutil o más explícitamente, en la todavía existente discriminación entre hombres y mujeres. Un tema de esta gravedad y envergadura exige un tratamiento riguroso y amplio en el que de lo que estemos hablando sea de la tremenda desigualdad estructural en nuestra sociedad y de cómo resolverla, denunciarla y superarla con medidas concretas en el día a día.

Por eso, no acierto a entender el Manifiesto con motivo del 25-N del PCE que, a través de su circulación en la red, he leído esta mañana, junto a unas declaraciones de su flamante secretario general José Luis Centella. Soy consciente de que escribir estas líneas me puede llevar a ser tildado por algunos compañeros y compañeras de IU de anticomunista, mccarthysta o aprendiz de dictador digno de gulag, por eso quiero aclarar que no tengo ánimo de polémica ninguna, sino simplemente de opinar sobre un aspecto concreto que me parece alarmante.

Resulta que en este año en el que, a 31 de octubre, ya se contabilizaban 49 mujeres muertas a manos de sus parejas o ex parejas por violencia de género –dato ya superior-; en este 2009 en el que hemos confirmado que la edad de agresores y víctimas es cada vez más joven; en estos tiempos de crisis en que la feminización de la precariedad y exclusión social hacen que muchas mujeres víctimas de violencia de género tengan una dependencia económica mucho más acusada que les impide tomar la decisión de empezar una nueva vida lejos de su agresor; en este 25 de noviembre precedido por una polémica sentencia que ha considerado que una mujer asesinada por su novio no era un caso de violencia de género al tratarse de un agresor “demasiado joven”; hoy, en definitiva, que sabemos que el sistema de protección construido en torno a la Ley de Medidas de Protección Integral contra la violencia de género tiene fallos y lagunas legales, asistenciales, educativas y preventivas, el PCE ha decidido centrar su Manifiesto con motivo del 25 de noviembre en la prostitución como, según denuncia, una de las “manifestaciones más violentas del patriarcado”.

El de la Prostitución siempre ha sido un debate complicado y polémico dentro del movimiento feminista y, en general, en las organizaciones de izquierdas. Mi experiencia dentro de IU me dice que, en este caso, este intenso debate –que podría, como en cualquier otro tema, ser muy interesante y constructivo- nace de alguna manera instrumentado por la consideración por parte de las posiciones abolicionistas –es la postura oficial del PCE, pero ni sólo del PCE ya que hay otras voces más minoritarias no abolicionistas en este partido, ni única en gente del PCE- de que cualquier matiz en su discurso sobre prostitución es poco menos que complicidad con el feminicidio, el maltrato o la violación. Así, cuando a quien está enfrente manteniendo una posición diferente a la tuya no puedes considerarla o considerarlo un interlocutor legítimo, el debate es infructuoso, si no directamente deshonesto.

En cualquier caso, no quiero entrar aquí ahora a debatir sobre si hay que abolir o regular la prostitución. Es un debate muy complejo –en el que, precisamente, lo que no sobran son matices- en el que convergen desordenadamente relaciones de poder, mercantilismo, mafias organizadas, construcciones sociales de la sexualidad, libertad en la vivencia del propio cuerpo, falta de derechos que empuja a la exclusión, etc. Me consta además que recientemente se han celebrado en IU unas jornadas federales de su Área de Mujer para avanzar en una posición consensuada y clarificada respecto a este asunto, por lo que aquí y ahora no voy a pronunciarme sobre mi opinión en concreto.

Lo que me asombra, indigna y me parece inexplicable a partes iguales, es que para el PCE no exista, con el panorama que hay, otra cosa que denunciar este 25 de noviembre que el fenómeno de la prostitución o nada más que reclamar que “un cambio legislativo” a este respecto. Ni una sola mención, más allá de una introducción muy genérica, a la realidad de la violencia de género. Repito: ni una sola mención.

Y todo, con un discurso paternalista por el cual las mujeres prostitutas no son tales, sino "prostituidas", es decir que las prostitutas, lo sean "voluntaria" o "forzadamente" (siendo estos términos tan complicados, y repito que no quiero entrar en la materia porque no toca), no son en cualquier caso sujetos activos de derecho, ni susceptibles pues de un reconocimiento mayor y digno de su ciudadanía o su estatus social. Es verdaderamente tremendo que, se sea abolicionista, regulacionista, mediopensionista o patafísico, a estas alturas no se entienda, más allá de lo complicado del fenómeno de la prostitución y su tratamiento legal, la verdad ilustrada de que nunca extender derechos sociales y de ciudadanía a quien está excluida/o es ni puede ser sinónimo de poner cadenas.

Yo, este 25 de noviembre, me quedo con el Manifiesto de Mujeres de Izquierda Unida de la Comunidad de Madrid, que creo oportuno, riguroso, completo y con los pies en la tierra.

jueves 5 de noviembre de 2009

Sí al Centro Joven de Salud de Rivas

En medio de la mayor crisis política que sufre la Comunidad de Madrid, como la evidente prolongación y derivación institucional de la crisis económica y del modelo de desarrollo especulativo y corruptible que ha regido en los últimos años, especialmente en nuestra región, la maquinaria desmanteladora de servicios públicos del Gobierno regional no ha quedado paralizada. Muy al contrario, como obedecen a un mismo todo, las agresiones contra, por ejemplo, la Sanidad pública se mantienen "al paso alegre de la paz", y una de las cruces que el Señor Güemes marca cuando no está redactando estupideces, parece haber caído sobre el Centro Joven de Salud de Rivas Vaciamadrid. El colmo de los colmos de esta política antisocial es que no sólo no se extienden, amplían, potencian y mejoran los servicios públicos con nuevos recursos, sino que se recortan y fulminan los que ya existen.



Este Centro Joven de Salud es un recurso pionero en la región, y aún diría que en el resto del Estado, que durante casi dos años ha atendido unas 3.700 consultas y realizado actividades comunitarias para más de 4.500 jóvenes de entre 12 y 25 años en materia de asistencia y prevención en salud sexual y reproductiva, drogodependencias, hábitos saludables, nutrición, etc. El Centro está ubicado en las dependencias de la Casa de la Juventud del Parque Asturias, uno de los espacios de la red de centros juveniles de Rivas, con lo que además se encuentra en un entorno muy cercano para los y las jóvenes, y su cobertura no abarca sólo Rivas, sino todo el área 1 Sanitaria de la Comunidad de Madrid (23 municipios, y 3 distritos de Madrid ciudad). Desde el Ayuntamiento de Rivas Vaciamadrid, con Alcaldía de IU y cogobernado con el PSOE, se empezó en septiembre una campaña de recogida de firmas para evitar el cierre, y la semana pasada, el Pleno Municipal se pronunció contrario a su clausura.

Pero el tiempo corre, y el 31 de diciembre está a la vuelta de la esquina. Es entonces cuando se agota el compromiso de la Comunidad de Madrid por mantenerlo abierto, y hasta el momento, se ha pasado de la incertidumbre sobre si lo renovarían a la cada vez más certera y contrastada decisión regional de echarle el cierre. Así que toda voz, acción o protesta es poca... Por eso, desde Jóvenes de IU Rivas hemos empezado una pequeña campaña informativa, con reparto de trípticos reivindicativos, y con una página en Facebook que cuenta ya con más de 300 miembros. Mañana viernes la diputada Reyes Montiel, portavoz de IU en la Comisión de Juventud de la Asamblea de Madrid, preguntará al Gobierno de Esperanza Aguirre sobre sus verdaderas intenciones. Y el sábado, precisamente Reyes Montiel y el concejal de Juventud Pedro Del Cura nos acompañarán en un reparto de esos trípticos en el mercadillo a partir de las 12 horas.

Esperemos que estos pasos de movilización terminen confluyendo en una respuesta más amplia y mayoritaria para que toda la ciudadanía de Rivas le recuerde a Esperanza Aguirre que su capricho privatizador perjudica seriamente nuestra salud.

lunes 14 de septiembre de 2009

Los 'brotes verdes' de Benidorm, las cosas claras y el chocolate espeso

Por sugerencia de mi amigo Pablo Urbiola, he leído el artículo que Enric González publica hoy en El País, y, la verdad, al margen de lo admirable que me parece su contundencia, hay algo que me hace pensar más allá de los hechos y la opinión en sí que expone. Habida cuenta del asombro que me causa que alguien hable así de claro, me pregunto, ¿por qué nos resulta tan raro que la gente hable alto y claro?

Lean, lean el artículo de Enric González, y opinen, ustedes también, alto y claro.

miércoles 9 de septiembre de 2009

Vetusta Morla: mañana, en Rivas...

El grupo español revelación, viene a Rivas a abrir el 'finde' gordo de las Fiestas de Septiembre... ¡sálvese quien pueda!



Mañana, jueves, 10 de septiembre, a partir de las 22 horas, en el Auditorio Miguel Ríos del nuevo recinto ferial. Entrada gratuita.

Y quien pueda venir al auditorio a partir de las 20,30 horas, ¡que sepa que viene Miguel Ríos a inaugurarlo...! Y que en la caseta de Izquierda Unida se puede hacer parada para repostar ;-)

El PSM de Tomás Gómez, cada vez menos de fiar

La primera noticia que tuvimos de Tomás Gómez en el ejercicio de sus responsabilidades como Secretario General del Partido Socialista de Madrid, fue la invitación que Esperanza Aguirre le hizo para recibirlo y departir con él sobre lo humano y lo divino en 'esta nuestra Comunidad'. Lejos de limitarse a intercambiar impresiones y a hacerse una foto juntos que inmortalizase lo bien que se pueden llevar los líderes de dos partidos políticos que se disputan el poder, la reunión trascendió por lo que luego hemos sabido que sería sólo la primera -digámoslo así- 'tomasada'. La noticia no fue el encuentro en sí mismo, sino la propuesta estrella que Gómez había trasladado a la Presidentísima en señal del aire fresco que su 'nuevo socialismo' traía para Madrid: 'Oiga usté, doña Esperanza, ¿a qué está esperando para suprimir el impuesto de patrimonio?'. Desde entonces, no han sido pocas las ocasiones en que muchos nos hemos preguntado si Gómez se dedicaba a dirigir los designios del Partido Socialista de Madrid o de un nuevo 'laboratorio de ideas' al servicio del PP gato. Los malabarismos del líder del PSM a propósito de la Cañada Real Galiana empiezan a constituir material suficiente como para hacer una antología del disparate.

Y es que Tomás Gómez se ha demostrado capaz de decir una cosa y la contraria, o peor aún, de salirse por la tangente de los globos-sonda para luego confundir permanentemente el 'sentido de Estado' -esa mezcla pomposa de responsabilidad y lealtad institucional al adversario, por encima de las diferencias políticas hacia el adversario- con seguidismo acomplejado y sin argumento alguno a las políticas de Esperanza Aguirre. El último ejemplo lo hemos tenido con la Cañada Real Galiana, que a lo largo del presente verano ha sido uno de los temas centrales de la información regional. El problema, arrastrado y alimentado durante varias décadas, de asentamientos ilegales en esta vía pecuaria, convertida en un crisol de especulación con suelo público, degradación ambiental, delincuencia de guante blanco, actividad económica ilegal, mansiones y chabolas, ostentación y exclusión social, parecía ver luz al final del túnel gracias a la presión, entre otros, del Ayuntamiento de Rivas, que llegó a presentar a principios de año un recurso contencioso-administrativo contra el Gobierno regional por su dejación de funciones como titular y propietario de esos terrenos públicos.

Aquella denuncia fue la gota que colmó el vaso del pasotismo de Esperanza Aguirre, y en el marco de una mesa negociadora con la participación de la propia Comunidad, los ayuntamientos afectados y la Delegación del Gobierno central, se fue avanzando hacia una solución consensuada y coordinada que abordase todas las aristas (legales, urbanísticas, ambientales, sociales y de seguridad) de este complejísimo asunto. Pues bien: de la noche a la mañana, por sorpresa y a traición, el Partido Socialista de Madrid de Tomás Gómez presentó una ley al margen de aquella mesa negociadora, una ley cuyo contenido ahora resulta ya insignificante y lo de menos, pero que puso en serio peligro la continuidad de las negociaciones. Por suerte, finalmente cuajó un acuerdo entre las administraciones implicadas, que daba plena potestad urbanística durante un año a los Ayuntamientos para ordenar los tramos de Cañada de su término municipal, previo censo poblacional que analizase los casos de necesidades sociales para que la administración competente -la Comunidad de Madrid- gestionase las políticas de integración y realojo que se requiriesen. Ello situaba al ayuntamiento de Rivas Vaciamadrid más cerca que nunca del objetivo histórico de desmantelamiento de los asentamientos y regeneración como espacio verde de la Cañada.

Desde que se alcanzó aquel acuerdo, voces del PSOE han pasado de tacharlo de 'antisocial' a finalmente reconocer su valor y, entonces, erigir la maniobra trapera de la propuesta unilateral que presentó antes el PSM como el acicate que se necesitaba para presionar y llegar al consenso final. Incluso Tomás Gómez anunciaba este fin de semana en un mitin que el Grupo Parlamentario Socialista en la Asamblea de Madrid, apoyaría la ley. Pero cuando el lunes conocíamos que el Gobierno de la Comunidad de Madrid había incumplido el acuerdo aprobando un proyecto de ley alejado de los términos pactados con los ayuntamientos y la Delegación del Gobierno, tampoco faltaron Pepitos Grillos del partido de Tomás Gómez que sacaron del baúl de los recuerdos la propuesta unilateral del PSM esgrimiendo que "ésta sí que era buena" por su alto contenido social y viniendo a decir que cómo se nos ocurría al resto de los mortales habernos fiado de Esperanza Aguirre (cosa que, por otro lado, no deja de ser verdad, aunque en la lista de quienes nos fiamos también había un alcalde y una delegada del Gobierno del partido de Tomás Gómez). Incluso el PSOE de Rivas aprovechó la ruptura unilateral del acuerdo por parte de la Presidentísima Aguirre para hacer una lectura en esa línea, un poco enrevesada y muy de autoconsumo.

Sin embargo, ay, Tomás Gómez ha vuelto a sacarse un as inesperado de la manga, inesperado para sus propios compañeros de filas y, lejos de desmarcarse de la propuesta con la que Aguirre ha dado el cambiazo al acuerdo alcanzado, ha venido a restar importancia -con una soberbia alucinante- a las reivindicaciones de los Ayuntamientos -como si, por venir de éstos, fueran una especie de corporativismo localista y paleto-, y ha anunciado que "no tiene ninguna dificultad con el Gobierno autonómico" por la propuesta que ha presentado y, eso sí, en un gesto enternecedor, espera que se pueda llegar a un acuerdo con los ayuntamientos que introduzca "alguna mínima modificación", aunque su grupo ya tiene decidido apoyar la ley: toma castaña.

Si su propio partido, presente en numerosos ayuntamientos madrileños, no puede -y cada vez puede menos- fiarse de Tomás Gómez porque al menor respiro les deja, como se dice coloquialmente, con el culo al aire, ¿qué cabe esperar del resto de la izquierda en Madrid, y de la sociedad madrileña en general? Y si el problema fuese sólo de falta de confianza y de credibilidad, mal andaríamos. Pero cuando se está hablando de decisiones que pueden traducirse en políticas muy nocivas que agravan problemas muy serios, como en el caso de la Cañada Real Galiana, sencillamante, es inadmisible.

Esperemos revertir esta nueva agresión de Esperanza Aguirre, a pesar de Tomás Gómez.

martes 8 de septiembre de 2009

Vida Original Subtitulada

El domingo aproveché la tarde viendo 'V.O.S. - Versión Original Subtitulada', la última película de Cesc Gay. Ya, ya sé -me adelanto a los más puestos en las novedades de la cartelera- que no es ningún estreno recientísimo, pero había ido dejándola pasar y decidí cerrar el fin de semana saldando la deuda pendiente con mi afición al cine de este catalán que me tendió un espejo de ternura en 'Krámpack' y que me puso la sangre de pie con la sutileza de 'En la ciudad'. Y, la verdad, si su último trabajo ('Ficción') me había dejado un poco frío, he de confesar que 'V.O.S.' me ha encantado.



La película reflexiona sobre cómo se cuenta una historia, pero ese 'cómo' -y he ahí la originalidad y potencialidad del film- no se reduce a la fórmula narrativa, a la estructura, al construir un discurso; Cesc Gay no se detiene en dar lecciones de narrativa cinematográfica ni de guión, sino que aborda la materia prima de la propia historia, aquello que nos mueve a contar algo y, yendo más allá de los ya manidos relatos sobre los conflictos entre la realidad y la ficción o los matices entre la comedia y el drama, nos regala un estudiado canto a la vida. Pero ojo: no me refiero a un despliegue de sensibilidad optimista ni de buenismo efectista. Es un canto a la vida en la medida en que ésta -aunque no sea necesariamente 'bella', con permiso de Roberto Benigni-, merece ser contada.

En ese complejo tablero se mueven cuatro personajes bajo la alargada sombra del mejor Woody Allen, en un microcosmos donde los pulsos a propósito del amor, la amistad, la soledad o la rutina de la pareja, ni se ganan ni se pierden, simplemente se transforman. Y es que pocas cosas puede haber tan materiales, tan físicas -y no sólo químicas- como los hilos con que movemos y nos mueven las relaciones humanas; de eso también nos habla 'V.O.S.'. Y todo ello, en un escenario donde las cosas transcurren como la vida misma y a la vez como en el proceso de la escritura de un guión o de rodaje de una película, con esos mismos personajes saltando la barrera del espacio escénico y devorando decorados y equipo técnico con cada impulso y decisión que toman.

No quiero terminar sin destacar el trabajo de los cuatro intérpretes, pero muy especialmente de las dos actrices, Ágata Roca y Vicenta Ndongo. En una palabra, enormes.

'V.O.S. - Versión Original Subtitulada' (basada en una obra de teatro, para mí desconocida, de Carol López) no es tan original y novedosa como se pretende en lo formal, pero como historia sí me parece mucho más fuerte y poderosa de lo que muchas críticas que he leído han tenido en cuenta. Así pues, y siendo una humilde opinión personal, os recomiendo que no dejéis de verla. Que además es una comedia elegante y fresca, lo cual, tal como están las cosas, se agradece.

lunes 7 de septiembre de 2009

La 'realpolitik' fiscal o la irresponsabilidad del Gobierno

Hay un continuo resorte defensivo del PSOE ante la más mínima voz crítica desde la izquierda a la gestión del Gobierno central, que se resume en alegar que más allá del utópico mundo de las ideas en el que -se supone- vive cómodamente instalada la izquierda purísima, el barro de la cruda realidad salpica las buenas intenciones e impone límites a cómo nos gustaría que fuesen las cosas. Es verdad que muchas veces hay cosas que nos vienen dadas y condicionan para mal los intentos por cambiarlas, pero no deja de ser evidente que ese argumento tan recurrente se acaba dando de bruces, también, con la propia realidad. Es entonces cuando la política se divorcia de cualquier teoría, principio y estrategia a largo plazo, y termina ajustada a la coyuntura y la esquizofrenia efectista, en una pobre caricatura de la noción alemana de realpolitik. Y cualquier propuesta alternativa es devuelta, con un rápido reflejo, de un raquetazo y al grito simplón de “es muy bonito teorizar, pero la vida no es así”.

Sin embargo, el Gobierno central lleva demasiado tiempo sudando la camiseta con tanto raquetazos de ese tipo, fundamentalmente en materia económica y más en concreto en política fiscal, como hemos podido comprobar estas últimas semanas de rumores, anuncios, improvisaciones, desmentidos y globos-sonda contradictorios. Un día, Pepe Blanco piensa en voz alta que quizás vaya siendo el momento de ir pensando que tal vez se acerca la hora de poner encima de la mesa la posibilidad de plantear que llegado este punto no sería mala idea proponer una subida de impuestos a quienes más tienen. Rápidamente el propio Blanco se apresura a subrayar que se trata de “una apreciación personal”, y a partir de ahí, todo han sido bandazos.

Hablar de posibles reformas fiscales en el actual escenario de crisis económica nos exige mirar un poco hacia atrás y ver cómo ha actuado el Gobierno central en los últimos años. Desde que el PSOE accedió al poder, en 2004, con el reclamo insustancial de ‘Bajar los impuestos es de izquierdas’, el tope máximo del IRPF ha bajado del 45% al 43%, se ha eliminado el impuesto de patrimonio, se ha establecido un tipo único del 18% para las rentas de capital y no se ha tocado el control sobre las sociedades, a pesar de las surrealistas situaciones que se dan con las llamadas ‘sociedades de inversión de capital variable’ que tributan al 1% y suponen un coladero para grandes fortunas. Lo recordaban días atrás, incorporando opiniones sobre cómo se están dando los últimos acontecimientos, otras voces de la blogosfera, como Pablo Urbiola (aquí, aquí y aquí), Sira, mi señor padre u hoy mismo, Don Ricardo.

Esto no sé si es de izquierdas o de derechas, sí está claro que, al margen incluso de valoraciones ideológicas, el modelo fiscal resultante ha dejado la Hacienda pública en una situación de extrema debilidad para afrontar la crisis económica. Conclusión: no es sólo que tengamos un sistema fiscal más regresivo que el que dejó el PP, es que la gestión del Gobierno en esta materia ha sido de una profunda irresponsabilidad e ineficacia.

A golpe de recortes caprichosos sin una visión de conjunto, y de los repartos indiscriminados de devoluciones y cheques para consumir en el salvaje mercado (en lugar de fortalecer servicios públicos), tenemos lo que tenemos. Se puede seguir agarrando el clavo ardiendo de la ‘realpolitik’ con la que se ha transformado peligrosamente el sistema fiscal (hasta el punto de cuestionar, de hecho, el sentido de redistribución de la riqueza que le da la Constitución), al dictado de los cantos de sirena del PP, o se puede dejar de hacer malabarismos y pasar de las palabras a los hechos. A veces me gustaría estar en la cabeza de Zapatero para saber por qué camino piensa tirar. El problema es que todo parece depender de una moneda lanzada al aire. Esperemos que caiga del lado menos malo.

domingo 28 de junio de 2009

"Otro pudor" (relato)

Quise saber a qué te referías cuando proclamabas que no tenía vergüenza ni la había conocido. Me puse a prueba de tus juicios sobre mi supuesta falta de pudor. Qué narices sabrías tú, si no me conocías ni hacías el mínimo acercamiento más allá de tus prejuicios sobre la precariedad de los valores y el honor hoy en día. Y sin embargo, siempre encontré divertido tratar de rebelarme en secreto contra tu pacata visión de la vida.

Descubrí mi propio cuerpo a través de una compañera de clase en sexto de primaria, cuando en los recreos nos escondíamos en el baño de las chicas y, lejos aún de un definido deseo sexual, nos colmaba la sensación fronteriza de algo parecido a la libertad.

Algún año más tarde, observé, por la ventana del baño, cómo se duchaba un vecino en la casa de enfrente, mientras tú me metías prisa desde la cocina para que me sentara a la mesa.

Para cuando el primo Juan me pidió que le enseñara a besar con lengua, yo ya había roto algún corazón y ensayado más de un escote, y no te voy a hablar ahora, abuela, de mi primera vez, porque aunque acabes de morirte no creo que tengas el cuerpo para grandes turbulencias.

Sí puedo afirmar que en ninguna de esas tontas anécdotas que me han servido de aliadas en la aventura de crecer, y repito, en ninguna, llegué a sentirme verdaderamente transgresora. Jamás he estado a la altura de mis pretensiones desafiantes, ni he advertido que conquistase el terreno vedado por tu moral. Luego tampoco sé, exactamente, cuáles eran esas nociones del pudor y la decencia y el recato de las que yo escapaba según tu criterio. De alguna manera, mi desconcierto no deja de confirmar que estabas en lo cierto, abuela: no tengo vergüenza ni la he conocido.

Pero qué cosas pasan, yaya. A mis veinte años, al saberte vacía de vida, al chocar mis pensamientos contra esta mampara de cristal ante la que te vela toda la familia, me he sentido herida por una horrible obscenidad. Nada que ver con tus oxidados patrones morales. Hoy he sabido que, fuese cual fuese el pudor al que te referías, hay otro bien evidente: la necesaria dignidad que reclama nuestra memoria a quien se ha ido...

Y es que, tonta de mí, no puedo dejar de pensar: ¿pero quién te ha maquillado así, abuela? ¿Quién te ha dejado como una puta puerta? ¿Quién ha decidido exhibirte ya muerta con la caja abierta y un aspecto que no es el tuyo? ¿Quién eres tú y por qué quieres quedarte como la última imagen que vea de mi abuela?

Lo más escandaloso es que el resto de la familia parece decidida a no darse cuenta. Eso, y que no puedo dejar de mirar tu ataúd destapado buscando rastro de ti en esa cara. No tengo vergüenza ni la he conocido.

Qué absurdo que hayas tenido que morirte para que yo me dé cuenta del tiempo que he perdido midiéndome con algo tan volátil como el pudor.

lunes 22 de junio de 2009

Contra el calor, Billy Wilder

Os propongo algo, algo para las calurosas noches del verano, esas en las que las ventanas de las casas están abiertas de par en par, esperando robar una leve brisa a la madrugada. Una sugerencia para esas noches interminables: una película de Billy Wilder. Son buenas para el espíritu.

Eso nos recomiendo el siempre interesante Roque en su cinefilísimo blog, y no puedo estar más de acuerdo. Así que ya sabéis, si el calor aprieta, tirad de filmoteca. Billy Wilder es siempre una garantía refrescante y lúcida. O sea, bueno para el espíritu.

Tomás Gómez se enfada y no respira

Vaya por delante que el tratamiento informativo que hacen medios de comunicación como Telemadrid o Libertad Digital de cualquier cosa, incluido Tomás Gómez y su liderazgo (sic) del Partido Socialista de Madrid, me parece una tremenda manipulación. No es un prejuicio, es un hecho constatado: son medios que han cruzado la delgada línea que separa la parcialidad de la falta de rigor y deontología periodística. Soy consciente de que la objetividad no existe, ni falta que hace, y como persona que me considero de izquierdas, la subjetividad de un medio con línea editorial de derechas me levantará lógicas discrepancias. Pero no hablo de eso, sino de la agitación facilona a la que no le importa faltar a la verdad. En eso, los medios mencionados tienen un currículum verdaderamente portentoso.

Ahora bien: eso no puede justificar las malas formas ni el intento de desprestigio de profesionales cumpliendo con su trabajo. El secretario general del PSM hizo de su capa un sayo, y decidió que, como no le gusta cómo recogen su labor esos medios, era buena idea regañarles en una rueda de prensa. Ante preguntas incómodas, Gómez tiró por la calle de en medio y cargó la losa de las líneas editoriales sobre redactores que no es difícil -para quien conozca un poco el mundo del periodismo- que sean becarios que malviven por debajo del seiscientoseurismo. Al final, acabó ridiculizando (intentándolo, quiero decir) hasta a una periodista de El País.

Y sobre todo: es muy poco inteligente. Supongo que Gómez se quedaría la mar de a gusto con sus chascarrillos, pero no ha hecho más que alimentar el mosntruo que tanto critica. Y la imagen que da, al final, es la de alguien que maltrata a quien no le pasa la mano por el lomo; y, peor aún, la de quien echa todas las culpas de sus errores y falta de proyección al empedrao.

Vaya semanita...

...Y no, no me refiero al programa humorístico de la televisión pública vasca ETB, sino al intenso programa de actividades que, desde el miércoles al domingo, se sucederán en Rivas, durante la Semana de la Sostenibilidad. Ya han hablado de ello mi señor padre y doña Reyes; esta Semana es uno de los hitos del proyecto estratégico e integral municipal Rivas Ecópolis, un ambicioso programa de medidas e iniciativas que buscan repensar el espacio inmediato que vivimos, la ciudad, para convertirlo en un granito de arena en la lucha contra el calentamiento global. La divulgación científica, la concienciación social, la dinamización de nuevos patrones de actividad económica, la participación ciudadana... son piezas de un complejo puzzle de trabajo diario que, a lo largo de esta semana, va a hacer de Rivas un punto de encuentro, debate y exposición entre los vecinos y vecinas, el Ayuntamiento, el tejido empresarial local, ONGs como Greenpeace o Ecologistas en Acción, el Consejo Superior de Investigaciones Científicas, y un largo etcétera.

Lo dicho, ¡vaya semanita!

domingo 21 de junio de 2009

Una joya cinematográfica de la II República

La historia del cine guarda uno de sus capítulos a mi juicio más interesantes en los primeros contactos entre la incipiente y primitiva industria cinematográfica y el periodisimo. A partir de los años 10 del pasado siglo, se comenzaron a generalizar géneros cinematográficos informativos, como los primeros documentales y, fundamentalmente, los noticiarios cinematográficos, al calor de importantes acontecimientos como las dos Guerras Mundiales y todo lo que pasó en el período intermedio, con la recuperación económica virtual que se topó contra el muro desplomado del 'crack' del 29, los intentos fallidos de un nuevo orden europeo y mundial en el seno de la frustrada Sociedad de Naciones, la revolución rusa, las crecientes tensiones entre las potencias y sus colonias que iban anunciando futuros procesos de descolonización, el auge de los fascismos, la respuesta de los frentes populares... Años de gran convulsión para cuyo estudio historiográfico se ha contado con fuentes desconocidas en etapas históricas previas: las audiovisuales.

Pero además, desde el punto de vista más cinematográfico, se trata como digo de un período de especial relevancia, por varios motivos. En primer lugar, la producción de noticiarios cinematográficos fue el rostro más evidente del paso de la atracción de barraca de feria a medio de comunicación, con lo que ello significa de creación de una industria (que produce, distribuye y exhibe en un proceso cada vez más estandarizado, más, valga la redundancia, eso, industrial) y de consolidación de un lenguaje determinado. Esta etapa es la de la exploración de nuevas fórmulas expresivas con inquietudes más allá de lo artístico: es la etapa en que se asientan los cimientos de lo que hoy tenemos asumido como narrativa periodística (cómo se construye 'la historia', el relato, de la noticia), y en que se forja el concepto contemporáneo de propaganda, tanto en su vertiente más corporativa e institucional como en la de agitación y persuasión política pura y dura. El cine informativo de aquellos años contribuyó además de manera decisiva a acuñar en el imaginario colectivo la idea de "opinión pública" y de antesala de lo que las nuevas tecnologías han terminado configurando como "aldea global". Algo que me sorprende mucho de esta etapa de la historia del cine es que me parece, a los ojos de nuestros días, que el cine informativo era ya mucho más maduro y bueno que el cine de ficción, lo que me hace pensar que este último es un medio expresivo más genuino respecto al que se ha considerado su padre por excelencia (el teatro) que el primero, que tiene una relación evolutiva más natural respecto a la radio o la prensa misma.

Pero en fin, que no quiero ponerme estupendo, ni irme por las ramas (aunque este tema me apasiona). Todo esto me ha surcado hoy mis reflexiones mañaneras al leer en El País que se ha encontrado una película inédita y hasta ahora desconocida de los primeros hitos de la II República: hace tres meses, unas obras en la que fuera casa de un alcalde republicano de la localidad cordobesa de Priego, donde nació uno de los Presidentes de la II República, Niceto Alcalá-Zamora, han permitido descubrir esta auténtica joya. Al parecer, el propio Alcalá-Zamora pidió, tras el Golpe de Estado fascista que trajo la Guerra Civil, a su paisano alcalde Francisco Adame que guardara a buen recaudo algunos materiales y documentos que no quería que se perdiesen ni cayeran en manos de los rebeldes. Hoy, la cinta está ya digitalizada y bajo el control del Patronato Niceto Alcalá-Zamora y espero que podamos disfrutarla en breve.

La película se titula 'El amanecer de una nueva era en España', y en ella aparecen destacados personajes imprescindibles para el advenimiento de aquel régimen democrático, así como estampas que retratan la ilusión generada en la mayoría social con su llegada. Es además uno de los primeros noticiarios cinematográficos españoles hablados. Su valor para la historia de nuestro cine y para nuestra Historia en general es incalculable.

Así que agradezcamos al celo que puso Adame en su resguardo de la película, y a la casualidad que ha hecho que se encuentre esa lata tricolor con semejante joya dentro.