martes, 28 de abril de 2009

Palabras migrantes, palabras que nos transforman

Hace ya varios años (joder, acabo de hacer la cuenta, y son demasiados), cuando estaba en el instituto, me apunté al Taller de Literatura de la Universidad Popular de Rivas. Siempre me había interesado la lectura y la escritura, y mi padre -que había estado apuntado el año anterior- me animó a inscribirme. El Taller no me defraudó: los contenidos que nos enseñaron fueron irregulares, ciertamente, como el tránsito de profesorado. Pero me sirvió para tomar cierta constancia y compromiso con la escritura, y para aprender. Y eso no fue eso lo más importante: en el Taller, aquel Curro adolescente, pequeñajo, conoció a gente de su mismo municipio y de diferentes (y muy dispares) edades, con bagajes distintos, que buscaban también destinos y caminos diversos pero con motivaciones similares y con inquietudes no iguales, pero sí complementarias. Gente que me sacaba dos, cinco, diez, quince, veinte, treinta, y hasta cuarenta años, y más. Los cursos pasaron, y yo repetí hasta en dos ediciones más del Taller (creo recordar), hubo gente que vino y que fue. Y entre varios, coincidimos en el deseo de seguir viéndonos y compartiendo cosas, al margen del propio Taller. Así surgió Literactúa, una excusa para seguir desplegando y compartiendo inquietudes literarias y de todo tipo, y para meternos en cada jardín (...en el buen sentido).


El pasado septiembre, aprovechando la celebración del III Foro Social Mundial de las Migraciones en Rivas, decidimos participar de su programación cultural paralela con un proyecto ilusionante, divertido y emocionante: 'Palabras migrantes'. El punto de partida fue una 'gymkana' cultural en el marco del mismo Foro, en la que sobre un mapamundi multicolor proponíamos a los transeúntes diferentes juegos, tanto de conocimientos de literatura (personajes, autores y escenarios de obras relacionadas con la temática viajera y/o migrante) como de expresión y creación literaria, sin duda las más interesantes: escribir una postal o un mensaje en la arena... A partir de esas creaciones que nos dejaron los foreros (de todo el mundo) y vecinos de Rivas, durante estos meses hemos seguido viajando, hemos seguido creando: primero, textos propios a partir de postales escritas por los participantes escogidas al azar, con los que montamos un modesto pero precioso librito. Y, con las fotografías de los mensajes en la arena, editamos un vídeo incorporando una pieza musical viajera por excelencia ('El Puerto', de la 'Suit Iberia' de Albéniz) y un poema de Borges que reflexiona sobre el continuo devenir en un laberinto que es la vida. Todo ello, junto a las postales originales escritas mostradas en exposición, lo compartimos el pasado jueves en el acto del Día del Libro del que ya he hablado aquí.


Aquí os dejo, primero el vídeo que montamos:




Y aquí os dejo la postal que me tocó y el texto que creé a propósito de ella:





La Humanidad

"Somos una decisión deambulante", me dijiste como poseído por una inspiración reveladora, "un torpe transitar sobre nosotros mismos, un premeditado desandarnos sin saber por qué". Estuve de acuerdo.

Más tarde, durante muchos meses, me repetía tus palabras para acortar la distancia cada noche, como un aliento que reconciliaba el mundo y mi camino. Tú y yo: un mismo viaje, aun desde distintas latitudes. "Somos lo que recorremos". No podía estar más de acuerdo.

Te escribí postales en el reverso de las carreteras, rutas, señales cruzadas, largas avenidas o callejones sin salida que fotografiaba a mi paso. No sé si te llegaron al buzón, al alma o la nostalgia, pero seguí viajando hasta que, a mi regreso, no te encontré en ninguna esquina fumando reflexiones peregrinas. Y supe que nunca habías hablado de nosotros, de ti y de mi, de nuestro viaje. Y supe que te referías pomposamente a esa cosa inmensa llamada Humanidad. Y que no me recordabas. Aun siendo pleno verano, sentí tanto frío que apenas me importó que aquella línea de bajo coste me hubiera perdido las maletas.

Ahora, viajo sin equipaje, me fío más del suelo del camino que de la Humanidad, y sé que también podemos ser lo que no recorremos.


...Ahora, el viaje de Literactúa sigue... Y ya os iré contando, porque tiene interesantísimas paradas previstas.

1 comentario:

RGAlmazán dijo...

Precioso texto. Un beso.