martes, 13 de enero de 2009

Ruido, mucho ruido


Como rescatada de aquella canción de Sabina, la palabra "Ruido" irrumpe desde hace semanas como un contrapeso necesario al silencio y a -en el mejor de los casos- las buenas palabras que se quedan cortas. Palestina se desangra en Gaza sin que, a pesar de las manifestaciones de protesta y solidaridad, se haya producido una contestación contundente por parte de eso que se ha dado en llamar "comunidad internacional". Por eso, necesitamos seguir haciendo ruido, más ruido, mucho, mucho ruido.
Con esa idea, y ese lema, "Hagamos ruido contra el silencio en Gaza", el Ayuntamiento de esta mi aldea gala de Rivas Vaciamadrid ha emprendido una campaña municipal que abarca cuatro acciones: la aprobación de una ayuda de emergencia humanitaria de cooperación de las ONGs que trabajan en la zona, la organización de un gran programa de acogimiento solidario de niños y niñas palestinas, la presentación de una iniciativa de condena y solidaridad el próximo Pleno municipal, y, como acción central simbólica pero de importancia por la implicación ciudadana y social que conlleva, una gran cacerolada este jueves 15 de enero (pasado mañana) a las 12 horas; se trata de una propuesta del Consejo Municipal de Educación que se desarrollará en todos los colegios del municipio, durante cinco minutos, y que se secundará también, haciendo más ruido, en la Plaza de la Constitución -sede de Alcaldía y varias dependencias consistoriales-. La idea es, además, que dentro de lo posible, se pueda expandir la convocatoria como una onda ruidosa y la siga más gente desde sus puestos de trabajo y centros de estudio incluso fuera de Rivas.
Y es que, con la que está cayendo, todo Ruido es poco.

1 comentario:

MarioJPC dijo...

Holas Curro, tal vez la proxima concnetracion y acto frente a la embajada, se necesario algo mas que ruido.
Lo "bueno" de disparar desde lejos con armas de gran tamaño es que nooyes lo que ocurre después. Haria falta de base gritar, desde la cuerda, como en un concierto Heavy, pero sin canciones ni consignas, solo un grito que duela a quien grite y a quien escuche. Un grito de dolor, hstra que no nos quede voz suave.
Un modo de protesta.