miércoles, 14 de enero de 2009

'PPocas' nueces


Ayer hablaba de la campaña de solidaridad con Gaza que el Ayuntamiento de Rivas Vaciamadrid presentó el lunes, y que incluye una propuesta de acogimientos solidarios a niños y niñas palestinas en situación de riesgo por los ataques militares, y una cacerolada mañana jueves, a las 12 h., en los centros escolares y la Plaza de la Constitución, para hacer -como dice el lema de la campaña- "Ruido contra el silencio en Gaza". Me refería concretamente a la necesidad de hacer eso, ruido, más ruido, mucho ruido, ruido de protesta, de condena, de repulsa, ruido también de fraternidad y solidaridad, para que quede bien patente que no vamos a prestar nuestro silencio a la complicidad, a los falsos matices de obscena equidistancia. Pero, ingenuo de mí, olvidé recordar que no todo el ruido vale. Hay quien quiere hacer ruido, también, contra ese ruido; quien aprovecha cualquier oportunidad para permanecer en la trinchera del partidismo, a ver si saca rédito alguno.
Para el PP de Rivas, lo que vamos a hacer mañana es un "adoctrinamiento partidista" de los escolares del municipio. Parecen olvidar, o quizás sólo se callan, que la propuesta de la cacerolada solidaria ha nacido, precisamente, del debate en el seno del Consejo Municipal de Educación, es decir, del órgano participativo en que se reúne toda la comunidad educativa local. Pero no sólo eso. El PP olvida, o quizás sólo se calla, que el acento que pone la iniciativa municipal sobre la situación de la infancia viene motivado no por ningún prejuicio partidista, sino por la denuncia de una organización que no es precisamente ni un referente de la izquierda radical ni una tapadera asociativa satélite de IU: 'Save the Children'. Es, pues, el Partido Popular ripense el que absorve para su estrategia partidista toda esta historia, viendo demonios y poniendo medias tintas a una realidad tan contundente como cruda: en Gaza han muerto ya más de 300 niños y niñas, unido a las terribles condiciones en que están viviendo quienes han tenido la suerte de no ser alcanzados por una bomba israelí. Hay que hacer algo. Urgentemente. Ojalá prospere la propuesta del Ayuntamiento de Rivas de un programa de acogimiento solidario para niños y niñas de Gaza.
Es urgente pues, hacer más ruido aún del que estimábamos necesario. Hay que hacer ruido no sólo contra el silencio, sino contra el otro ruido, el de quienes quieren perderse en acusaciones torticeras en lugar de mojarse y estar a la altura de las circunstancias, por encima de confrontaciones partidistas. Porque no es justo. Y porque tiene que quedar claro que ese ruido obedece a 'PPocas', muy pocas nueces.

2 comentarios:

Bender dijo...

Ánimo a l@s ripenses con esta iniciatia que de nuevo deja a la vista el proyecto humano de la derecha: miseria, guerra, injusticia, muerte.

Mar Romera dijo...

Por una causa común... mucha suerte y mucha gente, deseo y espero.