jueves, 25 de septiembre de 2008

"Invitamos a Pablo Casado a visitar el resultado de las políticas 'carcas' de Rivas"

Las respuestas a Pablo Casado, después del alegato pseudoliberal y ofensivo que dedicó a quien no piensa como él durante el Congreso regional madrileño del PP, siguen surgiendo. Yo mismo le escribí una epístola al Presidente de las Nuevas Generaciones del PP de Madrid el pasado domingo comentando mis asombradas impresiones tras escuchar su incitación al odio ideológico. Ahora, desde Jóvenes de Izquierda Unida de Rivas, donde participo como militante joven de IU en este municipio, nuestra coordinadora Aída Castillejo ha dado un paso más y, además de contestarle muy bien contestado, ha invitado a Casado a visitar nuestra ciudad para que, más allá de sus prejuicios y de sus divagaciones ideológicas de manual, conozca de primera mano lo carcaaaaaaaaas que son las políticas de izquierdas de este Ayuntamiento, gracias a las cuales las y los jóvenes ripenses -a pesar de no vivir aislados de la cruda realidad de la Comunidad de Madrid- tienen mejores oportunidades de participación, emancipación y calidad de vida:


Para Aída Castillejo, el discurso del dirigente juvenil popular es “pan y circo para los suyos” y “una huida hacia delante para la juventud madrileña, a quien no ha ofrecido ni una sola solución”. “Nos preguntamos si de verdad a Pablo Casado le parece carca que se extienda el uso de energías limpias o que las y los jóvenes se emancipen cuatro años antes en Rivas respecto a la media regional, por ejemplo”, ha afirmado.

Puedes seguir leyendo sus declaraciones aquí.

martes, 23 de septiembre de 2008

Manos arriba...

...Esto es un atraco.



CONCENTRACIÓN
Contra la privatización de la Sanidad Pública
23 de Septiembre 08, 18:30H
Plaza de la Lealtad 5 -Neptuno
(frente al Hotel Ritz)

lunes, 22 de septiembre de 2008

El vaso medio lleno de la crisis

Si usted no puede hacer frente a sus deudas y créditos, siempre puede sacarse un sobresueldo vestido de frac en sus ratos libres.

Que no todo iba a ser más paro.

domingo, 21 de septiembre de 2008

Epístola a Pablo Casado

Estimado Pablo Casado, Presidente de Nuevas Generaciones del Partido Popular de Madrid:

Te escribo desde el más absoluto de los asombros tras escuchar tus declaraciones en el Congreso regional del PP. Asombro no porque me haya sorprendido el contenido de lo que dices, o no del todo. A fin de cuentas, hemos compartido tertulias radiofónicas en la que ya me había quedado muy claro "lo carca" que te parece que se denuncie la precariedad laboral o se defienda la gestión pública de los servicios públicos. Y, sin embargo, para mí siempre han sido muy interesantes los debates mantenidos, y me recuerdo hablando de ti ante personas conocidas y compañeros y compañeras de IU, comentando lo brillante que eras en la claridad didáctica, la firmeza y vehemencia con que mantenías tus posiciones y, a la vez, lo respetuoso y dialogante que eras ante opiniones radicalmente contrarias a las tuyas.

Por ello mi asombro se encendió con el tono francamente sobrado y agresivo con que arengaste a todo el Plenario del Congreso. Hablabas desde un desconcertante rencor, más que limítrofe con el odio. Y sobre todo: hablabas con la seguridad impune del matón del patio de colegio que despliega su chulería crecido por la muchachada que le ríe las gracias haciéndole séquito.

Entrar en el contenido de tus palabras, y responderlas, requeriría de una larga divagación que sería mucho más interesante hacer de manera compartida y confrontada. No sé si te atreverías a sacar esas acusaciones del Plenario de tu Congreso y llevarlas a un debate con jóvenes de izquierdas, con uno del PSOE y otro de IU, por ejemplo, como en la tertulia radiofónica, para, sin las prisas del comentario de actualidad -que limita aquella tertulia- debatir sobre política, ideologías y la realidad de la juventud en la Comunidad de Madrid. Podría ser un debate televisado por Telemadrid, si ésta fuese de verdad la televisión de todos los madrileños y madrileñas.


Por lo demás, estimado Pablo, sólo voy a pedirte un poco de respeto cuando hables "de la guerra del abuelo". A mí jamás se me ocurriría referirme de manera tan frívola a las víctimas de ETA sólo porque éstas sean militantes o dirigentes del Partido Popular. Y no lo haría porque entiendo que fueron privadas de libertad dramáticamente, y porque en torno a su recuerdo hay mucho dolor de muchas familias. Menos mal que llego a comprender esto, y que tengo la sensibilidad precisa para ello. Porque si no fuese así, y se me ocurriese emplazar públicamente al PP a olvidar a esas víctimas, estoy convencido de que una exigencia así obtendría la reprimenda general que nunca levanta el desprecio continuo que el Partido Popular hace a las víctimas del franquismo.


Tú hablas perfectamente a sabiendas de que ya tienes el aplauso ganado, incluso más allá de las paredes de ese Plenario. Está muy bien que alguien sea seguro de sí mismo, está muy bien ser tan emprendedor y ambicioso, y hacer hambre para comerse el mundo. Está muy bien adiestrar los ruidos que en el estómago causa ese hambre para que suenen brillantes, certeros, providenciales. Pero al menos no olvides que los olés vitoreados por Esperanza Aguirre y todo el PP de Madrid ayer no tienen mayor mérito. Tampoco, en realidad, las polvoredas levantadas entre nosotros, los progres charlatanes. De lo contrario, además de agresivo y soberbio, estarías caminando hacia un patetismo que no, eso sí que no, puedes permitirte. Aunque claro, te lo está diciendo un carca.


Recibe un cordial y muy atento saludo,

Curro García Corrales

miércoles, 3 de septiembre de 2008

Homenajes envenenados

Sucede tras algunas catástrofes que le cuestan la vida a mucha gente (sea por desastres 'naturales', por graves accidentes o por asesinatos indiscriminados) que muchos medios de comunicación optan por alongar a lo largo de días posteriores el tratamiento de la noticia excarvando el supuesto 'lado humano', indagando en la vida y obra de las víctimas y retratándolas con toda la sencilla emoción de las vidas normales de la buena gente de a pie. El auxiliar administrativo que hacía un voluntariado dos tardes entrenando un equipo de fútbol de chicos 'con dificultades', la teleoperadora que se iba a casar en octubre y que llevaba al parque de atracciones a sus sobrinos, el chaval que acababa de aprobar selectividad y devoraba ensayos sobre el cambio climático. Gente corriente que aflora en las páginas de los periódicos en un obituario que pretende rendirles homenajes hurgando en aquello que les convierte algo así como 'héroes anónimos'.
El caso es que a mí, esta manía de ciertos periódicos, que hemos vuelto a ver ahora en El País después del accidente de Spanair, me da cierto repelús. Y la veo de lo más morbosa. Un accidente en el que mueren más de 150 personas es una tragedia brutal en sí misma. Gente inocente a la que el destino -así en general, y cuando podamos saber qué pasó exactamente quedarán concretadas responsabilidades- cruzó una fatalidad que acabó con sus vidas. Son víctimas con todo el dolor, con todas las letras. Y lo son sean cuales sean sus plantes vitales, su profesión, su carácter, sus vidas sentimentales y familiares, sus hábitos y sus aficiones. ¿O es que no había ninguna mala -con todos mis respetos- persona en ese avión? Y si la había, que seguro, ¿merecía que sus días acabasen así? No. Claro que no. Vamos, digo yo.
Vender el 'lado humano' de las víctimas de la tragedia no es menos obsceno que vender los rumores y especulaciones, o el dolor de las familias. Pero al menos, que no lo presenten como un homenaje. Una vida vale más que eso, y tiene un valor que en la pérdida sólo puede entender y sentir quien estaba cerca, quien compartía su vida propia o parte de ella con la que acaba de irse. Una vida vale una vida, qué narices.

lunes, 1 de septiembre de 2008

Facturas

Para cuando el gobierno se atrevió a pronunciar la palabra 'crisis' -o quizás fuese un lapsus, pero finalmente el gobierno la dijo- el follón era tremendo. Una crisis, es verdad, condicionada por una coyuntura económica global determinada, pero que no dejaba de propiciar la afloración de graves problemas estructurales de la economía española, y su modelo de desarrollo especulativo insostenible. Esa falta de reflejos era en verdad una falta de voluntad de hacer las reformas necesarias, no las que se medio anuncian en nombre de la 'flexibilidad' y que esconden precariedad y más de lo mismo, sino las que deberían apuntar a más redistribución de la riqueza y más sostenibilidad ambiental.

Al final, la crisis la acaban pagando quienes están más afectados por ella... que es lo que empieza a pasar tras un verano que empezó con la ministra Cabrera dejando caer que la situación económica "podría influir" en el desarrollo de la Ley de Dependencia, y que termina con Solbes recortando el dinero de las Haciendas locales, algo insólito tras treinta años de ayuntamientos democráticos. Que la factura de una crisis que podría haberse -cuando menos- amortiguado si el Gobierno hubiera dado pasos efectivos para ello en la anterior legislatura, terminen pagándola las administraciones más cercanas a la ciudadanía -y más asfixiadas económicamente- es una falta de respeto y de corresponsabilidad que va más allá de la actual coyuntura y sitúa a este Gobierno en las antípodas del municipalismo. Ah, y eso no es, no, nada progresista.