jueves, 29 de marzo de 2007

Sonrían al pajarito

Que me perdone don Ricardo, pero voy a "intertextualizar" elegantemente su último post. Y lo voy a hacer un día después de haber compartido con los vecinitos y vecinitas de esta Corrala la buena nueva de la plataforma virtual de campaña de José Masa, alcalde de Rivas y candidato de IU a la reelección, porque me ha hecho gracia recordar con este vídeo el madrugón de hace dos sábados, cuando tuvimos la sesión de fotos de la candidatura de IU al Ayuntamiento de Rivas.



Atención a ese momento en el que se oye al director de campaña de IU Rivas decir: "Yo al que admiro es a Curro, se ha colocao así hace cuarto de hora y no ha movido ni un músculo". Pues claro, ¿qué se creían?, que uno ha nacido para ser modelo pero hasta que me descubra algún cazatalentos, me entretengo ocupando el número 15 de la candidatura. A fin de cuentas, no hay tanta diferencia entre la moda y ese puesto electoral: soy, haga lo que haga, la niña bonita.

www.josemasa.net

Se llama José Masa, o eso dicen el dominio de su web y los papeles oficiales, porque en Rivas es Pepe Masa. El alcalde. La cara más visible de Izquierda Unida en Rivas. Su candidato para la reelección. Se llama José Masa, y es maestro de profesión, de los de la vieja escuela: le cuesta algo soltarse con las nuevas tecnologías. Eso sí, confía en el potencial que tienen como instrumento de comunicación e interacción, y aunque prefiere las distancias cortas, se ha arriesgado a fiarse de quienes le rodeamos y ha querido hacer de Internet uno de los pilares de estos dos meses que restan para las elecciones de mayo. Y como físicamente no se puede estar en todos lados a todas horas, ha abierto una oficina virtual para instalar su botica de guardia como candidato. La página, claro, no la ha hecho él, pero sí está hecha a su medida, y con su supervisión y sus aportaciones. Y contará con su seguimiento, lanzao como está a reforzar en los laberintos cibernéticos esa proximidad que le gusta mantener en el "lado terrenal" de su día a día.

Se llama José Masa y es extremeño, por eso, habla de "cogujadas" y de "la Charca de las Truchas". Se llama José Masa y es ripense, por eso es hincha del Rivas Futura, y defensor de lo público como garante del interés general, y jugador de tenis los sábados por la mañana. Se llama José, Pepe Masa, y es el mejor candidato que tenemos y que podríamos tener. Ahora conocerle un poco más y mejor, es cosa de un click.

sábado, 24 de marzo de 2007

Es otra cosa

El Partido Popular ha decidido que Polanco es el anticristo y, vaya que vaya, no es que a mí Don Jesús me caiga muy allá, no es que me parezca embajador de la buena voluntad. PRISA es una macrogrupo empresarial que en absoluto ha sido "enemigo de todos los poderes económicos", como dijo su jefazo, ya que ejerce como uno de esos poderes en el universo mediático de habla hispana hasta límites que nos costaría, a bote pronto, creer. Por otro lado, conozco de primera mano la experiencia de trabajadores y trabajadoras de sus medios, en condiciones de precariedad que no se quedan tan lejos de las novelas de Dickens o -para que irnos a la ficción anglosajona del XIX- el Corte Inglés.

Pero, decía, tras las palabras de Elorriaga ayer, a uno le entran ganas de comprar un par de acciones y juntar cuatro perras para pagarse una página completa de publicidad en El País. Y es que estos de la Gaviota están rozando el absurdo. Luego dicen que España se está rompiendo: pues claro. Ellos mismos están dinamitando España -no como ente cultural, como sacrosanta unidad nacional, como estampa común de pandereta y 12-0 contra Malta-: están cargándose las instituciones, el teatro de sombras chinas del espacio público, las mínimas reglas del juego.

Por suerte, el mundo no es tal y como lo ven y proclaman. Es verdad que hay un ambiente de crispación que ha salpicado claramente a la calle, a la cola del autobús y al cafetito a medio mañana, pero a parte del chascarrillo más o menos abroncado, la vida real no es ni de lejos la que testifica Rajoy. Están quedándose solos en su propia nube.

PRISA me importa un pepino. Y Polanco ni os cuento. Pero no me importa tanto la mezcla de frustración, indignación, vergüenza y pena que siento cuando el segundo partido estatal hace ostentación de su falta de sentido de la realidad. Desde aquí os lo digo, amigos peperos: odiar no es estar vivo. Vivir es otra cosa.

viernes, 23 de marzo de 2007

Feminismo, activismo LGTB y laicismo


Ayer asistí a una charla, en el marco de unas jornadas organizadas por la Universidad Autónoma de Madrid y la FELGT -Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales-, en la intervinieron como ponentes el defensor del pueblo vasco -'Ararteko'- Íñigo Lamarca, el profesor de Derecho en la Universidad Paris VII Daniel Borrillo, y el Nacho Pichardo, profesor de Antropología de la Autónoma. Muy interesantes sus reflexiones sobre los 'Avances y retrocesos de los derechos LGTB a nivel internacional'. En algún momento, Lamarca y Pichardo se refirieron a la necesidad de alianza global entre el movimiento feminista y el movimiento lgtb, algo que se retomó durante el coloquio.


Fue en el coloquio entre los ponentes y las y los asistentes cuando Daniel Borrillo defendió tejer redes con el movimiento laicista internacional, donde, dijo, tenemos un aliado potencial decisivo. Estoy seguro de que es así. Lo que no comparto fue cómo Borrillo, para defender esa tesis, infravaloró la eficacia o conveniencia de la alianza con el movimiento feminista. Borrillo, aun estando de acuerdo con que la homofobia tiene origen en el sexismo mismo, aseguró que las mujeres no podían asimilar o entender las reivindicaciones LGTB tan bien como los activistas laicistas porque "ellas no fueron perseguidas, asesinadas en genocidios, apresadas en campos de concentración" como sí lo fueron las personas homosexuales y transexuales o personas ateas o creyentes de algunas religiones en determinados regímenes y sociedades.


Me parece casi un insulto a la memoria del movimiento feminista, a la actualidad de la discriminación de las mujeres y a nuestra propia inteligencia como activistas LGTB. Hitler, Stalin o Franco persiguieron a homosexuales, es verdad. No hubo campos de concentración ni cárceles donde encerrar a mujeres "por el simple hecho de serlo", también es verdad. Pero, ¿no es verdad que la historia de la Humanidad es la historia de la sumisión de la mujer, con todas las traducciones de violencia implícita y explícita que eso implica? ¿Y no es verdad que a día de hoy mueren en nuestro país más de 60 mujeres cada año por causa directa del machismo llevado al extremo? Por otro lado, yo, que soy homosexual y siento un escalofrío al pensar en las vejaciones y persecuciones a las que han sometido a tantas personas por su orientación sexual a la largo de la historia, nunca me arrojaría tan fácilmente en una argumentación la carga de todo ese dolor, entre otras cosas por honor a la memoria de esas víctimas. Aunque les sienta como hermanos y su tragedia deba estar viva en nuestro recuerdo, yo no he sido torturado ni encerrado en un campo de concentración. Tal y como lo verbalizó Borrillo, me resulta algo frívolo ese recurso.


No veo incompatibles entre sí las alianzas con el feminismo y el laicismo. Y creo que, más que alianzas y estrategias, hace falta un ejercicio previo, un ejercicio de discurso y reflexión: pensar por qué esa alianza, pensar en qué tenemos en común y qué podemos hacer juntas y juntos.


La homofobia, como muy bien explicó Pichardo, no es sólo el odio o la discriminación a 'lo homosexual', sino a aquello 'sospechoso de serlo', es decir, a las actitudes, prácticas y comportamientos que se desmarcan de lo que es convencionalmente 'ser heterosexual' es decir, ajustarse a los roles de 'hombre' y 'mujer'. Por eso, el machismo y la homofobia son dos caras de la misma moneda.


De la misma manera, reivindicar la diversidad en igualdad y la liberación de esos corsés implica reivindicar también el desarrollo integral de la personalidad en un ambiente amable, poder ser uno mismo con todas las consecuencias: también en el ámbito de 'lo público', en el espacio compartido por todas y todas, que debe regirse por la razón de la convivencia y no por la fe de la providencia. Por eso, laicismo y liberación sexual también pueden ser aliados.


PD: Y que conste que Daniel Borrillo es una eminencia a la que admiro, eh.


PD2: Y perdón por el rollo, pero es que ayer no quise intervenir en el coloquio porque éste era un puntito coyuntural en el debate y no daba para polemizar más... y me quedé con la espinita, jeje.

domingo, 18 de marzo de 2007

Inés Sabanés, presente

Paseando por la prensa de hoy, día después de la manifestación que se celebró en Madrid contra la Guerra de Irak, me encuentro con una reflexión de Mayte Alcaraz en ABC que roza el insulto a la inteligencia. Se centra la periodista en la presencia, en la manifestación de ayer, de Inés Sabanés, candidata de Izquierda Unida a la Presidencia de la Comunidad de Madrid. Mayte Alcaraz ironiza sobre "lo actual" de la convocatoria: se ve que como ya han pasado cuatro años, no tiene ningún interés manifestarse contra la Guerra, cuando es precisamente ésa la razón de la manifestación: una tragedia sanguinaria que ha extendido una metástasis de inestabilidad, conflictividad y muerte a toda la zona y que dura ya cuatro años sin que en el día a día nos acordemos de tal desaguisado. Y se declara la articulista perpleja porque Sabanés acuda a manifestarse por algo que a los electores madrileños ni les va ni les viene.

Lo que no sabe Mayte Alcaraz es que algunos madrileños y madrileñas queremos gobernantes que nos ofrezcan y gestionen soluciones a nuestros problemas diarios, pero que además nos representen en el sentido más amplio. Queremos gobernantes que, como Inés Sabanés, abanderen la decencia de la memoria de una guerra que no ha terminado. Queremos gobernantes que sean eficaces e imaginativos en sus políticas pero que sepan ver más allá de sus narices y de las nuestras, que sepan escucharnos. Y que, sin paternalismos ni condescendencias, nos tengan en cuenta. Inés Sabanés estuvo en la manifestación de ayer porque tenía que estar. Porque yo, que no soy nadie en especial, pero soy un madrileño de izquierdas, esperaba que estuviese. Igual que esperaba que estuviese hoy en la Marcha en Defensa del Parque del Sureste a la que ha acudido. E igual que espero de ella propuestas como las que se está dedicando a lanzar al debate político madrileño.

Algunos ciudadanos y ciudadanas de Madrid queremos gobernantes que no nos den vergüenza o nos decepcionen. E incluso, si no es mucho pedir, que nos ilusionen.

Ánimo, Inés. Que estás haciéndolo estupendamente.

Desactualizado

Hay veces que los diccionarios se nos quedan cortos, parcos, tímidos, imprecisos, vagos. Ocurre cuando corremos a ellos buscando encontrar la definición exacta de algo que, por puro uso habitual, sabemos "qué" significa pero no acertamos a verbalizarlo con nuestras palabras. Los diccionarios, el lenguaje mismo, no sudan, respiran, comen, aman, destestan, perciben, escuchan, caminan ni regresan... Y es que solemos olvidar que el lenguaje no es la realidad, sino una convención. Me resulta maravilloso ese escalofrío de conmoción cuando algo que nombro trasciende de la propia palabra y cobra más dimensión como "algo real": cuando soy capaz de desenvolver el lenguaje y en un reflejo rápido y pasajero me parece tocar algo vivo debajo de él.

En fin, disculpadme, que me estoy poniendo estupendo y no hay quien me entienda. De lo que quería hablar hoy es del término "desactualizado", pero no del que define asépticamente la RAE, y quería hacerlo por varias razones:

1. Porque para desactualizado, yo mismo: ¡que llevo más de mes y medio 'desconectao' de mi agradable rutina bloggera! Ya sé que no sirven excusas ni promesas de disciplinada fidelidad que volveré a incumplir en algún momento (seguro, seguro).

2. Por lo mucho que me río mucho con mi buen amigo Jacobo señalando impertinentemente toda expresión o comportamiento que nos parece, eso: desactualizado.

3. Porque cualquier excusa es buena para recomendar un nuevo enlace: disfruten de El Hombre Desactualizado, que les ayudará, además, para entender ese "no sé qué" que trasciende el lenguaje cuando Jacobo y un servidor sacamos nuestro severo juicio a pasear.

Y ahora, re-bienvenid@s a mi Corrala.