martes, 11 de septiembre de 2007

¡Es Rajoy, imbécil!

Mariano Rajoy, el hombre que no recuerda cuánto cobra, ha vuelto a ser designado candidato a la Presidencia del Gobierno. Ya hace cuatro años vivió un momento similar, pero entonces el mundo parecía recién pintado. Cuando el dedo de Aznar señaló a Rajoy, algunos fuimos tontos y nos fijamos en el dedo: y venga a cebarnos con que si la democracia interna del PP se reduce al ordeno y mando de Pepemari, y que si era un títere del entonces Presidente, y un pusilámine teledirigido.
Ahora ya sabemos que Aznar va a jubilarse entre los fogones ideólogos de la FAES con mucha autoridad moral pero no tanto margen de actuación, y sobre todo sabemos que Rajoy perdió. Pero ahí sigue. El dedo aparece y desaparece como el Guadiana, pero ahí sigue Rajoy.
La furia cortesana de Acebes y Zaplana, la silenciosa carrera de fondo de Esperanza Aguirre, las inoportunas batallitas del abuelo Fraga, la ambición ostensosa y buenrollista de Ruiz Gallardón. Cada ruido en su caja, cada peso en su balanza. Y Rajoy a plan, sobreviviendo. Hay quien ve debilitado su liderazgo, pero en verdad yo lo veo más fuerte que nunca: un tío bajo cuyo mandato el PP se lleva un varapalo en las generales, en Galicia, el País Vasco, Cataluña, y luego mantiene el tipo en las autonómicas y municipales, con aires de hombre de Estado; un tipo escoltado por magos de la crispación, y que habla y parece templado; un señor que recurre al Constitucional el matrimonio homosexual pero asegura que iría a la boda de su hijo si éste se casase con un hombre...

Un hombre que parecía la voz de su amo, pura huella dactilar, y ahora es de nuevo designado candidato a la Presidencia de Gobierno; Rajoy, en suma, tiene algo en lo que no habíamos caído. No digo que posea virtudes sobrehumanas,ni que sea especialmente brillante, pero sí que es lo suficientemete ágil como para disimular sus errores, y aprovecharse de 'lo bueno' de su clá y esquivar los daños colaterales que ésta genera. Quedan seis meses para las elecciones generales, y por mucho que diga Pepe Blanco, ahí está Rajoy, entero, ratificado. Con unos dirigentes con ramalazos díscolos, pero ahí está. Con unos índices de popularidad bajísimos. Pero ahí está. Mucho ojito. No sería Rajoy el primer caso de humano que consigue salvarse de sí mismo.

5 comentarios:

RGAlmazán dijo...

Lo dudo Curro. Ha llegado demasiado lejos. No tiene más gasolina. En este momento sirve de escudo a los otros ansiosos que saben que perderán pero les preocupa la sucesión.
Sólo le salvaría un milagro. Y no lo creo en milagros.
Lo que no se sabe es si el que venga le mejorará...

SAlud y República

Mariano dijo...

Pero de que vaish! Que sabreish vosotrosh de política. Rojillosh!

Mariano Aznar.

Maripuchi dijo...

Yo estoy con Rafa ... ojito, pero me da más miedito los errores que puedan cometer los unos (y ésto conste que lo digo aquí, en petit comité) que los aciertos del sheñor Rajoy...

Bender dijo...

Estoy bastante de acuerdo Currito. Al fin y al cabo, ahí están los resultados de las municipales en los que el PP es primera fuerza en el conjunto del Estado, a pesar de que -se te pasó mencionar- que de no haber sido por Pepiño habría perdido "la joya de la corona" tras 18 añitos, la ya no tan española Navarra.

El PSOE ya no mola y ZP pierde gas. Rajoy no es un líder de masas pero como apunta Curro ahí sigue. Y ZP, ¿Alguien da un duro por él si el día antes de las elecciones hay un atentado de ETA?

PD: Por cierto, MI SUEÑO ELECTORAL es que el PSOE necesite los votos de NA-BAI en el congreso para gobernar...¡Ay! si cayese esa breva...

Curro Corrales dijo...

Rafa y Maripuchi,

En efecto, Rajoy es el escudo de los ansiosos. Y además su victoria hipotética depende más de los errores de sus adversarios que de sus propios aciertos. Pero nada de eso contradice lo que comento en mi post: de hecho, esas variables han sido el motor de su liderazgo. Simplemente, afirmo, él sigue ahí y ha mantenido el tipo. No digo que eso sea suficiente para ganar, ni que haya ganado ya; es más, creo que va a perder. Pero no hay que darlo por tan seguro, como decía mi abuela, "no sea el demonio...". Me da la sensación de que desde la izquierda se mira con demasiado desprecio intelectual de hecho al liderazgo de Rajoy, y que se da por descontada su derrota. Ojito, sea como sea, ojito!

Querido Bender, de acuerdo con parte de tu opinión. Y aunque le deseo la mejor suerte del mundo a Na Bai, espero que quien sea decisivo para conformar una mayoría progresista sea -por supuesto, cómo no, a pesar de todo, por todo y contra todo- Izquierda Unida. Ay...