lunes, 27 de agosto de 2007

Algo habrán hecho

No es nada nuevo lo que cuenta Romenauer en su vuelta de las vacaciones. Cada año, los nazis la montan en las fiestas de Alcalá de Henares, campando a sus anchas con total impunidad como matones de verbena, imponiendo una dictadura del miedo entre quienes van a pasárselo bien, que para eso son las fiestas. El sábado por la noche la cosa terminó con la intervención de la Policía, que tuvo que personarse en la caseta del PCE al ser ésta atacada por unos quince cabezas rapadas que al grito de "Os vamos a cortar el cuello, rojos de mierda" se sirvieron su particular barra libre llegando a agredir a un menor, militante de las Juventudes Comunistas.

Leo detenidamente la noticia recogida por El País y, acto seguido, me indigno con el tratamiento de la información que hace El Mundo. El diario de Pedro Jota pinta la escena como una "pelea" entre iguales, y casi le falta concluir la crónica echando mano del refranero y aquel "Dos no pelean si uno no quiere". Pero la indignación ha crecido cuando, buscando más información por el gúguel, me encuentro con una noticia de última hora hecha pública por el Ayuntamiento de Alcalá de Henares: resulta que, para evitar que vuelvan a ocurrir estos hechos, el año que viene no habrá caseta ni de Falange... ni del PCE.

Sí, habéis leído bien: el alcalde alcalaíno en persona, Bartolomé González, del PP, ha llegado a la conclusión de que, si todos los años hay movida, será porque estos chicos de la Falange, sí, serán son unos sobradetes que meten cizaña, pero oiga usted, lo que no se puede hacer es ir provocando con una camiseta del Ché o colgando por ahí hoces y martillos. Así pues, en las fiestas de Alcalá del año que viene, el problema habrá sido extirpado.

La Comunidad de Madrid ha experimentado en los últimos años un incremento considerable de agresiones por parte de grupos organizados de ultraderecha, sin que ni la Delegación del Gobierno ni la administración autonómica hayan tomado cartas en el asunto seriamente. Ahora, a esa desidia, se suma la irresponsabilidad de un máximo mandatario municipal, que sienta un peligroso precedente al poner a agresor y agredido al mismo nivel, y al materializar en una decisión política tan explícita su consideración como "alteración del orden público" de lo que en verdad es persecución organizada por motivos ideológicos. Con qué cara Bartolomé González le va a decir al menor agredido, V.G.L., que para que le hayan roto la mandíbula "algo habrá hecho".

4 comentarios:

Maripuchi dijo...

El ¿señor? alcalde tampoco es ninguna joyita ... sólo hay que ver su zafia campaña electoral ...

Javier dijo...

El año pasado nos atacaron a los chicos de la marx en Talavera de la Reina, estabamos llevando una caseta de IU en las fiestas.

No hubo ningún herido, pero perdimos la cómida, y la posibilidad de trabajar el domingo.

Ahora estamos de juicios, afortunadamente el alcalde no prohibió la caseta de IU para este año, yo en cualquier caso no vuelvo.

javierM dijo...

A lo peor lo que buscaban era lo que ha sucedido: callar la presencia de un partido de izquierdas.

Atril De Sastre dijo...

¡Gracias alcalde de Alcalá!... así avanzamosssssssss.