domingo, 19 de noviembre de 2006

¿Tocando techo?

Estoy esperanzado. Después de visionar el vídeo que aquí pongo a disposición de todo el mundo, mi reacción ha sido -claro- la del estupor. El Partido Popular ha perdido el norte del todo, y han pasado del tono incendiario, del acoso y derribo dialéctico -adjetivo que les queda bastante grande, por cierto-, de la pataleta abroncada, al simple y llano uso de un lenguaje fascista sin ningún decoro. Sin embargo, tras el miedo y el 'shock' inicial tpor ver este montaje de vídeo, digo, he saboreado la esperanza. He comprendido que tiene que haber límites hasta para esa actitud beligerante desbocada. Y desde luego, este vídeo demuestra que esos límites ya no pueden estar muy lejos. Terminarán tocando techo, aunque sea sin querer y estapándose contra él, pero lo harán. Su estrategia desestabilizadora no puede tener mucho más recorrido después de estas imágenes. Por sentido común. O, qué menos, por sentido del ridículo. De lo contrario, entonces, sí: podemos asustarnos. Debemos.

jueves, 16 de noviembre de 2006

Que me perdone Monterroso...

...pero, ¿cómo decía aquel microrrelato suyo tan célebre? Ah, sí:

"Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba ahí".

A veces pienso que ni aunque nos echásemos la siesta más larga de la Historia, Izquierda Unida se libraría de según qué dinosaurios.

Y podría seguir, pero, a qué engañar a nadie: qué pereza intelectual.

Entre y revele su Royo(-Villanova)

"A sueldo de Moscú", decano de la blogosfera en 'spanish', se ha lavao y modernizao la cara. Y el resultado es estupendo. Ricardo Royo-Villanova, ese hombre que ha vuelto a poner de moda los tirantes, ese hombre que acuñó la palabra 'liberalpinochetista' para referirse a los liberalpinochetistas, ese hombre adicto a los Gabinetes de crisis y al café matutino (en taza, ¡hombre ya!, y con leche y un montadito de bacon con queso, mejor que mejor), ese hombre que se reivindica gordo (¡y feliz!)...; ese hombre, decía, Ricardo Royo-Villanova, además de la enumeración expuesta y un merecido y eterno etcétera, se defiende de lo lindo con el diseño web. Y no es que se necesiten adornos y ornamentos para dejarse llevar por su bitácora, pero oigan, un toquecito de glamour siempre se agredece. Como los tirantes.

Pues hala, a seguir leyendo "A sueldo de Moscú".

miércoles, 15 de noviembre de 2006

Seseña o la punta del iceberg

Marbella, con su espectacular trama corrupta, ha servido para destapar otros puntos corruptos en el mapa urbanístico español. Pero Marbella no deja de ser, con todo el escándolo que provoca a cualquiera que conserve un mínimo de juicio y decencia, eso: un espectáculo preso de sí mismo. Mucho más graves, por lo generalizados que pueden llegar a estar, son casos de corrupción que, más allá de los delirios de grandeza de la 'jet set' de provincias, se instalan en la gestión cotidiana de muchos ayuntamientos y son difícilmente destapados. Sí: difícilmente. Porque es difícil enfrentarse a los poderes fácticos, a los "Poceros". En Seseña, un Gobierno municipal está librando una batalla de denuncia de la corrupción y defensa de la legalidad y el interés general que le está costando mucho sudor y lágrimas. Marbella no deja de ser, en el ruido informativo, más pan y circo, una anécdota de 'Aquí hay tomate'. Seseña es la punta del iceberg de la impostura urbanística. Por eso, quienes creemos por experiencias directas y/o por convicción que las instituciones no son corruptas por definición, y que "no todos son igual de ladrones"; quienes creemos que si existe voluntad política un Ayuntamiento puede empoderar a su ciudadanía y no alimentar el lucro particular de cuatro especuladores; quienes defendemos, en definitiva, que hay que someter a un urgente deshielo los delitos cometidos en todas las Seseñas para poder confiar en que otra política es posible... no podemos dejar de apoyar el manifiesto que ya está circulando en Internet. Y mandar ánimo y apoyo al Gobierno municipal de Seseña, para que mantenga su ímpetu a favor de la dignidad.

miércoles, 1 de noviembre de 2006

Gracias, Margarita

Uno, que tiene contactos repartidos por el ancho y largo planeta (aunque a veces no actualicen sus blogs), ha podido enterearse de que la edición gala de The Economist aparecía esta mañana en los quioscos parisinos con Margaret Thatcher, ¡¡Margaret Thatcher!!, en portada. Pero no era una portada cualquiera, qué va... Porque oye, la señora Thatcher siempre ha sido discreta y prudente, pero eso de hablar por hablar no, no, no... Si hay que hablar se habla. Y ya puestos, se aconseja. Y eso es lo que ha hecho, tomar la palabra para dedicar a Francia entera unas recetas políticas nacidas de su experiencia como primera dama británica. El titular, "What France needs" ("Lo que Francia necesita"). Y el fotomontaje que ilustra la portada, la figura de una Thatcher que levanta un dedo de soberbia lucidez sobre el fondo de la bandera francesa. En serio.

Nací en 1984. La imagen de Margaret Thatcher la tengo bien marcada en la retina de mi infancia como un continuo arqueo de cejas crispadas. Según crecí, fascinado por el temperamento y la firmeza de la 'dama de hierro', y asustado por cada cosa que descubría mi inquietud infantil al indagar un poco sobre la susodicha, aquel ademán de mal humor en el movimiento de sus cejas se fue convirtiendo en el baile acartonado de quien hace tiempo dejó de estar encantada de haberse conocido para pasar a emborracharse con su propia cólera. Aquel bis a bis con Pinochet durante el arresto domiciliario de éste ha sido registrado por la cara más siniestra de la Historia como uno de sus más vivos autorretratos.

En fin, que de alguna manera la fascinación y el terror siguen conviviendo en mi percepción de la buena señora. Total, que cuando he sabido de esa portada de The Economist, he corrido a la edición digital del diario, pero sólo he podido ver la portada ya que es de pago. Nos quedamos con las ganas de acceder a los consejos de doña Thatcher, pero en realidad creo que podemos imaginarnos de qué se trata. Y para quien tenga más dificultades para imaginar, aquí dejo este retazo chanante que es de lo mejorcito que ha hecho Joaquín Reyes en su programa. Lo borda, oye, lo borda.