jueves, 25 de mayo de 2006

Laura, t'estimo

Por fin, queridos admiradores, actualizo mi blog. Porque me lo pedís en e-mails, en llamadas, en anónimos postales que incluso hacen referencia a un eventual final trágico y sangriento de corta existencia. Por fin, actualizo, pero lo hago a medias, jeje, porque justamente hoy me ha llegado una información de blog ajeno (aunque amigo) a la que tengo que referirme.



Qué grande, Paco Romero. Lo suyo es el análisis comunicativo de los procesos electorales, sin duda...

Qué grande su blog conjunto con Tania (aunque la muy morrazo apenas concilia la vida real y la virtual, y es el pobre Paquito en el que va por la vida extenuado con doble jornada...). Sin desperdicio. Los comentarios, qué menos, allí. Si decís que váis de mi parte lo mismo os invita a una copichuela mañana en algún bar de mala muerte de Ciudad Lineal...

viernes, 19 de mayo de 2006

Contra la homofobia y transfobia, con lengua

El sábado 13 de mayo, la gente majareta de Liberacción y RQTR nos juntamos en la Plaza de Oriente, en las proximidades del Arzobispado de Madrid, para concentrarnos contra la Homofobia y la Transfobia a propósito del 17 de mayo. Organizamos una besada, de la cual dejo a continuación dos testimonios gráficos. Y es que ya no se le hace ascos a nada... Mucho vicio...



jueves, 18 de mayo de 2006

Eufemismo

"Pásalo bien"...

Una especie de deseo cordial, casi obligado, por cumplir, como un "ojalá que te vaya bonito". Una despedida diplomática, la ruptura de algo que nunca llegó a ser pero fue divertido. "Pásalo bien", amable sentencia que me corta el rollo, que nos corta el rollo. "Pásalo bien", segunda persona del imperativo. Como una orden. Como un "no me interesa alargar más esto, así que no hagas ruido al salir y disfruta de todo lo que hay ahí afuera, fuera de mí".

...Bien. Pásalo.

martes, 16 de mayo de 2006

¡Concierto!


Se acabó recocerme por hoy. Me voy a dejar de post existencialistas de todo a cien, ¡hombre ya!, y, a petición de Andrés Fariña (o enchufe), incluyo para vuestra información el anuncio de un planazo para el próximo sábado: Jóvenes de IU-Madrid celebra un concierto en Vallekas, al hilo de las campañas de diversos temas (mujer/igualdad de género, precariedad laboral, vivienda, inmigración). Una fiestecita callejera bajo el lema "Tenemos derecho a tener derechos".

¡Es gratis! (estas cosas hay que decirlas, jeje), así que tomad nota:


Sábado 20 de Mayo en la
Plaza Roja (Plaza de la Constitución),
a partir de las 20:00
Metro Alto del Arenal // autobuses 10 y 57
Actúan: Rip KC, San Blas Posse, La Gran Orquesta republicana.
¡A pasarlo bien!

Tiempo de (re)cocción

No he escrito nada por aquí desde el pasado día 3 de mayo. Me han pasado muchas cosas desde entonces, muchas cosas buenas, y algunas otras que no diría que son malas, la verdad, sino simplemente "estresantes", "aburridas" o "menos buenas".

Me he reído mucho. Cada vez valoro más el sentido del humor de quienes me rodean y pasan tiempo conmigo. Siempre he sido una persona, creo, con sentido del humor, más o menos ocurrente. Pero de alguna manera, había en todo ello algo insano: un sentido del humor defensivo, acomplejado, nacido de cierta amargura. La de no asumir que la vida no es, completamente, sentido del humor, la de no encajar que una gracia se queda pequeña y fraudulenta. Hay una peli bastante pesada cuyo guión firma una novelista algo doctrinaria que tiene una frase que, sin embargo, me parece muy cierta: "Crecer es lo que hacemos después de equivocarnos". Creo que en el último año he crecido muchísimo, y ello tiene que ver con aprender a hacer del humor algo constructivo, un aliado, volverse un poco cínico a conciencia, sin engañarse. Desdramatizar, no huir en falso.

Y sé que el camino que voy dejando atrás es un camino de equivocaciones. No pasa nada, en eso consiste vivir, ¿no? No son equivocaciones en sentido estricto, sino, digamos, pruebas de ensayo-error. Lo que me aterra es ser consciente de que este tiempo de silencio virtual ha sido un par de semanas plagadas de escasos momentos anodinos y un montón de momentos positivos de todo tipo, y sin embargo, hoy, ahora, me siento un poco superado por todo ello, y lo miro desde afuera, y no sé qué falla pero algo no anda bien. Lo que me aterra es ser consciente de que no sé valorar de verdad todo ello, y eso implica a hacer daño por acción (y sobre todo por omisión) a quienes están cerca de mí... Lo que me aterra es que si bien noto que he crecido, percibo más aún que me quedan muchas equivocaciones por delante. Y sí, en eso consiste vivir, pero estoy hecho de una pasta obsesiva que me convierte en permanente espectador de mis vivencias, tanto que mermo mi condición de protagonista de las mismas. Y ello es, francamente, agotador.

PD: Me sorprende por todo esto que haya quien me siga aguantando, quien me confirme que reírse de corazón es algo, además de limpio, limpiador.

miércoles, 3 de mayo de 2006

Apátrida

En este dos de mayo recién terminado, el calendario de Mario Benedetti que me regaló Leire me ha traído una estrofa esclarecedora para el final de este puente tan intenso:

"Quizá mi única noción de patria
sea esta urgencia de decir Nosotros
quizá mi única noción de patria
sea este regreso al propio desconcierto"

Estos cuatro días y pico (porque todo empezó el viernes por la tarde) han sido un intensísimo cóctel de carretera y juerga. Pero sobre todo ha sido un largo fin de semana de amistad y de humor. Qué sano es reírse, joder. Cuando uno encuentra en alguien un lenguaje humorístico común, cuando uno entiende el humor de quien le acompaña y siente que su propio humor es comprendido, y palpa además que de todo ese humor compartido surge un humor nuevo que suma y sigue... Entonces uno se siente menos patético, menos inerte, menos abandonado hacia el desagüe de cada día. Entonces uno siente que el mundo está hecho para que lo toquemos, y siente que no está solo del todo. Por eso tengo que mandarles un abrazo enorme desde este blog que sé que leen a todas las personas que se han reído conmigo (¡y de mí, jejeje!) este fin de semana, pero especialmente a mis compañeros de road movie Favio, Anto y Santos.

Nunca me ha gustado la palabra PATRIA, y ahora, al borde de esa patria tediosa del quehacer rutinario, leo la cita de Benedetti y siento que si hay algo que puedo sentir como mi noción de patria es precisamente la urgencia de decir un "Nosotros" que incluya a quienes me hacen sentir cómodo y alegre con ese humor que no es pose o cordial habilidad social sino sincera manifestación de una complicidad mucho más profunda. Mi única noción de patria es "este regreso al propio desconcierto" que a veces no tiene ni puta gracia; a la espera de ese otro territorio apátrida de más risas compartidas, de más confianza de oreja a oreja.
PD: Favio, Santos, Anto, sé que al leer este post pensaréis en tono de carcajada perversa y como si tuvieséis un bocadito del "100montaditos", ¡Qué buena idea!
PD2: Perdonen el resto de lectores este chiste privado.