miércoles, 1 de noviembre de 2006

Gracias, Margarita

Uno, que tiene contactos repartidos por el ancho y largo planeta (aunque a veces no actualicen sus blogs), ha podido enterearse de que la edición gala de The Economist aparecía esta mañana en los quioscos parisinos con Margaret Thatcher, ¡¡Margaret Thatcher!!, en portada. Pero no era una portada cualquiera, qué va... Porque oye, la señora Thatcher siempre ha sido discreta y prudente, pero eso de hablar por hablar no, no, no... Si hay que hablar se habla. Y ya puestos, se aconseja. Y eso es lo que ha hecho, tomar la palabra para dedicar a Francia entera unas recetas políticas nacidas de su experiencia como primera dama británica. El titular, "What France needs" ("Lo que Francia necesita"). Y el fotomontaje que ilustra la portada, la figura de una Thatcher que levanta un dedo de soberbia lucidez sobre el fondo de la bandera francesa. En serio.

Nací en 1984. La imagen de Margaret Thatcher la tengo bien marcada en la retina de mi infancia como un continuo arqueo de cejas crispadas. Según crecí, fascinado por el temperamento y la firmeza de la 'dama de hierro', y asustado por cada cosa que descubría mi inquietud infantil al indagar un poco sobre la susodicha, aquel ademán de mal humor en el movimiento de sus cejas se fue convirtiendo en el baile acartonado de quien hace tiempo dejó de estar encantada de haberse conocido para pasar a emborracharse con su propia cólera. Aquel bis a bis con Pinochet durante el arresto domiciliario de éste ha sido registrado por la cara más siniestra de la Historia como uno de sus más vivos autorretratos.

En fin, que de alguna manera la fascinación y el terror siguen conviviendo en mi percepción de la buena señora. Total, que cuando he sabido de esa portada de The Economist, he corrido a la edición digital del diario, pero sólo he podido ver la portada ya que es de pago. Nos quedamos con las ganas de acceder a los consejos de doña Thatcher, pero en realidad creo que podemos imaginarnos de qué se trata. Y para quien tenga más dificultades para imaginar, aquí dejo este retazo chanante que es de lo mejorcito que ha hecho Joaquín Reyes en su programa. Lo borda, oye, lo borda.

2 comentarios:

Rome dijo...

Que sería de mi sin La hora Chanante!

Chanante!

Javier dijo...

Que fantásticos los chanantes, y por supuesto, que fantástica Mrs Thatcher, eso era morbo, y no el tripartito catalán, que según en que círculos es lo más, viva la Thatcher, abajo el moderneo catalán.