viernes, 14 de abril de 2006

Parecidos razonables

Después de las elecciones italianas, en las que una pizca más de medio país ha demostrado ser -en términos berlusconianos- gilipollas, el hortera macarra que tienen aún por primer ministro ha pasado del nerviosismo de la campaña a la negación de la realidad. Ahora, Berlusconi ha emprendido una nueva cruzada que parte de la no aceptación de los resultados electorales -que considera frutos de un fraude- y que se basa en seguir haciendo del Estado de Derecho una herramienta de su capricho y en hacer una oposición inconsciente y agresiva a una mayoría parlamentaria y un Gobierno que ni siquiera se han constituido formalmente. ¿Hasta dónde piensa llegar el magnate? ¿Marchará sobre Roma? ¿Va a durarle mucho el berrinche? Y a vosotr@s, ¿no os resulta familiar toda esta estrategia de deslegitimación y acoso al voto democrático de un país entero? ¿No os suena algo?

Empiezo a pensar que la dieta mediterránea no es tan sana como nos ha dicho, y que particularmente a las derechas de los países bañados por el Mare Nostrum les sienta francamente mal, les altera el sentido de la realidad y mengua su ADN democrático (si es que lo tienen)...

1 comentario:

insecto dijo...

Menudo capo! como sea cosa de la dieta mediterránea...me voy a acordar de ferrán adriá y de toda su familia!