domingo, 19 de febrero de 2006

Esta noche

La noche de la ciudad entra con toda su contaminación lumínica por la ventana de mi bitácora. La corrala es una sucesión de nichos encendidos sobre el tapiz de una fachada fundida en la oscuridad de las diez de la noche. Farolas y letreros la desafían en la calle.

Y yo me voy deslizando hacia mañana con esa extraña sensación de domingo por la tarde (por cierto, no os perdáis el artículo de Isabel Coixet que habla sobre precisamente esa sensación) pero, además, con un agobio extra: he pasado un primer cuatrimestre de la facultad bastante alejado de la vida académica; mañana empieza la recta final del curso y estoy como en blanco, con el inminente peso de tener que ponerme las pilas y empezar el curso cuando éste ya va a la mitad.

Igual esta semana paro poco por la corrala, porque me lo voy a tomar en serio. Puedo hacerlo. Con tranquilidad pero con seriedad.

Esta noche voy a cerrar los ojos y mañana voy a abrirlos convencido de que estar un poco más centrado en la universidad no sólo va a solucionarme el apaño de cerrar el curso en condiciones, sino que va a darme más de un buen momento.

...Vaya tontería de post, ¿no?, la verbalización de los ánimos que me doy a mí mismo. Bueno, hay confianza.

1 comentario:

Bender dijo...

Claro que sí, ya verás que te va a ir muy bien con un poco dem constancia, no te pegues un atracón de sabiduría hazlo poco a poco y para junio todo saldrá muy bien. Besitos