lunes, 27 de febrero de 2006

Antes de morir

Roma, supuesto punto exento de las leyes de guerra, oficialmente "ciudad abierta", como dice con triste ironía el título de la película de Rossellini, fue en verdad una ciudad sitiada, ocupada, sometida y convertida en campo de batalla por los nazis y fascistas en la II Guerra Mundial. Rossellini consigue en su cinta dibujar el mosaico humano de los ocupantes y los resistentes, en un ejercicio antibelicista, antifascista y de una tremenda carga emotiva.

Una de las secuencias que más me ha impresionado es aquella en la que los nazis irrumpen en una casa de vecinos (una corrala a la romana, devastada) y se llevan, entre otros, a Francesco. Pina, a punto de casarse con él, salta a correr detrás del furgón que se lo lleva, esquivando las barreras de guardias que intentan retenerla. El camión avanza, y Pina, detrás, grita el nombre de su amado mientras aligera sus pasos. Su rostro es todo desesperación.

Pina corre por instinto. Porque a ello la empujan su amor y unos ideales que no ha construido, que de alguna manera simplemente ha asumido al tener consciencia de su alrededor. Pina corre llamando a Francesco, deseando sus labios y sus brazos y sus palabras cálidas alentadoras, deseando una Roma liberada, una vida luminosa, en paz. Corre sin tener más certeza que el nudo que la ahoga por dentro, corre sin saber por qué Roma y su existencia se han convertido en eso, corre sin saber correr. Corre sin saber que van a matarla al próximo paso que dé.

Desde el furgón, un nazi dispara contra Pina, que cae sobre los adoquines a los ojos de su amado (preso en el vehículo) y de su vecindario y su propio hijo, que permanecen en la calle con un miedo más humano de lo que jamás pudieron imaginarse.

La matan.

Pero antes de morir, Pina ha salido corriendo porque así se lo exigieron sus piernas en un acto reflejo. Matan a Pina porque no podían matar su libertad.


Nota: No os perdáis "Roma, città aperta /Roma, ciudad abierta", de Rossellini

1 comentario:

Laura dijo...

yo no me perdí Roma, (sin más) contigo. gracias. Quisiera volver otra vez, tu y yo solos, pero la próxima vez en un sitio en el que no se queden con mi toalla;-)volvamos para recordar, y para reafirmar que seguimos siendo y estando (sobretodo, cerca) te quiero mucho guapo!!! Besasos, moi! Alora...